¿Qué sabes de tus emociones?

01/07/2015 - Fernando Blanco
¿Qué sabes de tus emociones?

Recientemente se ha estrenado una película de animación de la productora Pixar que ofrece una perspectiva novedosa del papel que juegan las emociones en todos los aspectos de nuestra vida. La película se llama “Del Revés” (Inside Out) y narra el día a día de una pequeña niña desde el interior de su cerebro representando cada una de sus emociones fundamentales: alegría, tristeza, ira, asco y miedo, como personajes protagonistas que participan e influyen de manera decisiva en todas sus reacciones. La película invita a profundizar un poco más en el mundo de las emociones y a reflexionar sobre la propia experiencia, cómo nos enfrentamos a los diferentes estímulos diarios, y qué papel juegan los recuerdos y emociones en nuestras decisiones.

Las emociones son reacciones psicofisiológicas de adaptación frente a los estímulos del individuo cuando percibe objetos, personas, lugares, sucesos o recuerdos. De forma general podemos decir que existen 5 emociones primarias que gobiernan nuestros actos. Se trata de respuestas automáticas de supervivencia, que se manifiestan de manera prácticamente inmediata frente a un estímulo ya que proceden de la amígdala, una de las estructuras más primitivas de nuestro sistema nervioso, que emite una respuesta rápida prácticamente sin ser procesada por el cerebro, es decir no sometida al filtro de la racionalidad. Un ejemplo sencillo sería el miedo al aproximarnos al borde de un acantilado que nos impulsa a irnos hacia atrás. Las 5 emociones primarias son:

Alegría: Interpretación positiva de los estímulos, produce un incremento de los niveles de energía, apertura hacia el aprendizaje, y desarrollo de la creatividad y la empatía. Su manifestación fisiológica más evidente es la risa.

Tristeza: Reacción emocional adaptativa frente a la sensación de pérdida, real o percibida. Se traduce en una disminución de la actividad, descenso de los niveles de energía, pérdida de apetito y decaimiento. Su expresión natural es el llanto.

Aversión: Respuesta de rechazo o escape frente a algo desagradable. Su principal función es proteger el organismo de estímulos potencialmente dañinos o nocivos. Un ejemplo claro es la sensación de rechazo frente a sabores u olores desagradables que pueden ser indicativos de sustancias o ambientes tóxicos. Trasladado a personas una respuesta similar se produce en el rechazo a individuos que se perciben como tóxicos a nivel emocional y constituyen una amenaza para nuestro bienestar.

Miedo: El miedo cumple una función protectora fundamental, siendo la respuesta primaria ante una amenaza o situación de peligro. La tendencia natural de una situación controlada por el miedo es la parálisis, el incremento de la sudoración, la taquicardia y la sequedad de boca. El cuerpo se pone en alerta, incrementando sus niveles de actividad al servicio de la decisión de cómo afrontar la exposición a dicho peligro.

Ira: Es la respuesta emocional frente a la frustración y también un sistema de alarma ante una situación de dolor físico. También puede interpretarse como un modo adaptativo de protección de lo que es nuestro. Permite focalizar la atención y la energía corporal en el obstáculo real o percibido que impide la consecución de nuestros anhelos o deseos. Tiene un efecto de bloqueo hacia el resto de emociones y desaparece en la medida que el estímulo se atenúa.

Distintos autores e investigadores consideran otro grupo de emociones como fundamentales tales como la sorpresa, la vergüenza, el afecto, sin embargo las 5 descritas de forma general se entienden como primarias, como así refleja la película que hoy os recomendamos. Es importante subrayar que todas y cada una de ellas son esenciales para la adaptación del individuo con su entorno, y si bien es cierto que hay una tendencia general a considerar la alegría como la más relevante, la suma de todas ellas configura nuestro carácter, y todas ellas participan e influyen en nuestras decisiones. Además, como queda magistralmente reflejado en “Del Revés”, no solo las emociones juegan un papel fundamental en el proceso adaptativo, los recuerdos, estructuras complejas impregnadas de imágenes y emociones, así como la experiencia, el aprendizaje, la reflexión y el pensamiento son factores determinantes en nuestro comportamiento diario.