Más vale Prevenir

16/10/2015 - Rosa Sancho
Más vale Prevenir

El pasado Martes 6 de Octubre tuvo lugar en nuestra farmacia un taller sobre primeros auxilios dirigido a padres de recién nacidos y bebés hasta 5 años impartido por la Dra. María Terrasa especializada en pediatría. En él, se expuso de forma clara y detallada, cómo actuar frente a determinadas situaciones de riesgo que se pueden presentar de forma cotidiana así como los medios necesarios para poder prevenirlas. En el post de hoy quiero compartir con vosotros las ideas básicas que la Dra. Terrasa nos transmitió en su taller ante posibles quemaduras, golpes y otras urgencias que pueden surgir  de manera inesperada en nuestro día a día, y para las que tenemos que estar preparados para preservar la salud de nuestros pequeños.

Cómo actuar en caso de caída desde altura

Cuando tenemos alrededor niños pequeños que no paran de jugar y tratar de descubrir el mundo es fácil que se den situaciones en el colegio o en el parque de caídas desde toboganes, columpios o cualquier otro lugar de altura. Una caída de ese tipo puede ser totalmente intrascendente, pero hay que mantener en todo momento una posición vigilante. Si nos encontrábamos junto al niño en el momento de la caída y sabemos exactamente la altura desde la cual han caído, y la forma de caer, realizaremos la exploración adecuada, y en caso de no presentar daño serio, mantendremos la observación durante las 24 horas siguientes y aplicando las curas apropiadas. Sin embargo, si esta caída se ha producido fuera de nuestra supervisión y no tenemos información exacta de qué ha sucedido, deberemos acudir sin dudarlo a un centro ambulatorio para que un médico evalúe los posibles daños. Las caídas desde lugares de más de un metro y/o en niños de menos de dos años siempre deberán ser evaluadas por un médico, ya que pueden existir daños no aparentes y es fundamental su exploración.

Si la caída y/o golpe lleva consigo la pérdida de un diente debemos actuar con rapidez. Siempre que el diente que se caiga sea DEFINITIVO y nunca de transición.  Estos dientes definitivos debemos encontrarlos cuanto antes y reimplantarlos. Para ello los cogeremos desde la corona y NUNCA desde la raíz, los limpiaremos con suero, leche o la propia saliva (nunca lo frotaremos) y los introduciremos en su posición normal. Acto seguido acudiremos a un centro sanitario para la evaluación médica. Si no es posible insertar el diente lo pondremos en un recipiente cubierto de leche y lo llevaremos al centro médico lo antes posible.

Otras veces, lo que podemos encontrar es una herida abierta. Ante esta situación lo primero que debemos hacer es lavarnos las manos con agua y jabón. Posteriormente, lavaremos la zona afectada con agua o suero dejando que limpie bien y arrastre la posible suciedad pero nunca frotando. Si tenemos algún producto desinfectante que contenga clorhexidina o povidona yodada podemos pulverizar la lesión para evitar infecciones. Una vez limpia, taparemos con una gasa la zona y acudiremos al centro de salud para que evalúen si fuese necesario hacer otras actuaciones. Hay que descartar el uso de algodones para la limpieza de estas zonas puesto que pueden soltar filamentos y empeorar la lesión.

Ante un sangrado nasal la posición que tiene que adoptar el niño es incorporado hacia adelante con la cabeza ligeramente inclinada hacia abajo para permitir que la sangre salga por las fosas nasales y no se produzcan posteriores atragantamientos. La persona que lo atienda debe presionar durante diez minutos en la parte media de la nariz para contener la hemorragia. No hay que introducir ningún tapón puesto que podemos lesionar más la zona.

Manipulación y tratamiento de quemaduras leves

Las quemaduras son uno de las lesiones más frecuentes en menores, y una actuación rápida apropiada puede mejorar la evolución de los daños en gran medida. En primer lugar quitaremos todos aquellos accesorios que puedan atrapar y mantener el calor en la zona para que no sigan lesionándola. Si la ropa está adherida a la quemadura es mejor no retirarla y acudir al centro de salud para que inicien cuanto antes la cura. Si no fuese así, se retirará y a continuación se limpiará la zona con agua fría. No hay que aplicar cremas que no sean adecuadas ni pastas de dientes puesto que puede dar lugar a infección de la herida. Si apareciese una ampolla, no hay que pincharla, solo cubrirla con una gasa mojada y acudir al ambulatorio. Si la quemadura se encuentra en zonas delicadas tales como genitales, cara o zonas de flexión hay que acudir rápidamente a un especialista puesto que si la cura no se hace de forma correcta se puede ver comprometida la funcionalidad del miembro.

Mantener la calma en los atragantamientos

Otra causa de consulta urgente en niños son los atragantamientos. La mejor forma de tratar un atragantamiento es PREVENIRLO, es decir, evitar que suceda. Para ello evitaremos dar a niños pequeños alimentos de alto riesgo tales como: frutos secos, caramelos o cualquier producto que no se deshaga con la saliva y pueda quedar adherido a la garganta. Está demostrado que la mayor causa de atragantamiento en menores de 0 a 7 años se debe al consumo de frutos secos, por tanto no merece la pena correr ese riesgo ya que existen gran variedad de alimentos mucho más beneficiosos, y los frutos secos no son productos indispensables en la dieta.

Una vez se ha producido una situación de atragantamiento, si el niño responde tosiendo para intentar expulsarlo no hay que dar palmadas en la espalda, mantendremos la calma y esperaremos a ver si por el mismo logra expulsarlo. A continuación le abriremos la boca e intentaremos visualizar el cuerpo extraño. Solo si conseguimos verlo, introduciremos el dedo índice en forma de gancho para extraerlo. Es importante remarcar que solo hay que intervenir si vemos el cuerpo claramente, ya que si no fuese así e introducimos el dedo podríamos agravar el problema. Si la situación persiste y la tos deja de ser efectiva pasaremos a realizar la maniobra de Heimlich. Esta maniobra es un protocolo específico de actuación en caso de atragantamiento. En los siguientes enlaces podéis encontrar un video explicativo sobre la Maniobra de Heimlich en lactantes y en niños mayores de un año. Una vez pasada la situación de riesgo, si se han dado episodios de atragantamiento prestaremos atención los días siguientes y vigilaremos cualquier anormalidad en la respiración que pueda aparecer.

Medidas de prevención de intoxicaciones

Por último la Dr. Terrasa hizo mucho hincapié en la PREVENCIÓN frente a riesgos de intoxicación. La mayoría de intoxicaciones son evitable solo teniendo cuidado de mantener los productos tóxico en un lugar seguro. Alejaremos del alcance de los niños cualquier botella que contenga productos tóxicos con las que se puedan intoxicar. No debemos cambiar los líquidos tóxicos a botellas habituales y reconocibles por los pequeños para que no puedan causar confusión en ellos y piensen que son bebidas que pueden ser consumidas. Si por desgracia se produce la ingesta de estos productos tendremos que contactar  con el centro nacional de toxicología. A continuación, cogeremos el envase que contiene el líquido ingerido y acudiremos rápidamente al centro de salud. 

Desde Farmacia Blanco Vicente esperamos que hayan sido de utilidad estos consejos. Recordamos que la PREVENCIÓN es la mejor medida para mantener la salud de nuestros pequeños, pero en caso de que suceda cualquier incidencia hay que actuar solo cuando se tenga un conocimiento claro de lo que se está haciendo, en caso contrario se recurrirá a los centros o personas adecuados.